Y, así, es la puñetera vida. Mi peor pesadilla, de niño, se me materializa: soñaba despierto con los ojos cerrados, y me agobiaba sentir que, ellas, ya no me transportarían en mi camino. Ya no me estarían acompañando.
Un prosapsodema es un árbol, repleto de representaciones, que brotan de las raíces ilusionistas del prosapsoda. Es su producto confesable, que se llena de flores expresivas dando sus frutos para que le deguste, tanto la/el prosapsódica/o oyente como la/el prosapsódica/o lectora/ lector. Es una visión impregnable de olores atrayentes y de un inconfundible sabor.