Habito, después de mi corta vida, en un vertedero. Fui plástico de un solo uso… utilizado… ahora, solo soy desecho, esperando, indolente, mi próximo empleo, para sentirme indemne.
Destruyo las horas que ando en el alambre de la incertidumbre, sin hacer nada, petrificado… siendo… una inmóvil estatua. Y el tiempo... pasando entre hogaza y hogaza, y el hastío me come por dentro, a bocados feroces la panza. Días entresacados, entre las semanas , que avanzan…
Sublime es levantarse cuando uno quiere... Sublime es pedir perdón cuando uno hiere... Sublime es saber lo que se prefiere. Las palabras se las lleva el viento,