CONCLUSIÓN FINAL: ¿Qué tienen en común INTRESS, Manantial, Grupo 5, Leroy Merlín y Hacienda?
El botín de la resistencia Llegados a este punto, supongo que el lector querrá un final feliz, una resolución judicial o una disculpa institucional. Pero el sistema no pide perdón. El sistema no tiene remordimientos porque no tiene alma; es solo una gran trituradora de carne que se alimenta de la honestidad de los vulnerables. Durante años me pusieron etiquetas de saldo para desactivar mi voz. Me empujaron al otro lado de la mesa, me trataron como a un fantasma invisible en mi propia ejecución y me desplumaron los ahorros de toda una vida en despachos con olor a burocracia y pactos bajo cuerda. Diseñaron el plan perfecto para romperme por dentro. Me rodearon de hienas con un hambre feroz y esperaron a que cayera. Pero cometieron un error de cálculo matemático brutal: se olvidaron de con quién se estaban jugando los cuartos. Se olvidaron de que soy una persona fuerte. Y ojo, no lo digo como un halago o una medalla; ser una persona fuerte es jodidamente duro, es un peso insoportabl...