Mi obra
Soy mi obra más imperfecta, pero no sufro por ello. Solo voy a definirme por despecho, hacía mí y hacía mis defectos. Soy mi propio escultor: Y me esculpo con el aire que respiro y en cada mordisco con el que me alimento. Me transmuto en escultura original y la excreto. Soy una estatua diluida en el quinto elemento. Soy mi confiado arquitecto: Me construyo duro, con hormigón y cemento, con zapatos usados, en mis cimientos