Atraco a las tres (1962) (Cripsódica Cinemapsodráfica)
Miserias
humanas vestidas de comedia dulce y humilde. Personajes que viven con hambre de
salir de la rutina gris marcada por un reloj de pared. Prudentes no saben ser, y
Don Prudencio, mira el desfile de amistades de unos pocos diablos, con ganas de
comer caviar y beber champan. Actores y actrices de gran vocación hacen de “Atraco
a las Tres”, un atraco al corazón. Crítica mordaz de la sociedad
española de la cual, no muy lejos, nos encontramos ahora. La conciencia, que en
1962, ya nos avisaba de que los ladrones visten de corbata, traje y avaricia,
y asentados, custodian un lugar llamado banco: La Sucursal. Lo digo con sarcasmo y
algo de memoria histórica…
Donde la mujer, triste y sola, se quedó en un
entierro vacío, que no representa su carrera sin conocer cuál fue su vida anterior.
Esto último, es un detalle, que no un homenaje a una gran actriz que con su voz
nos conquistó delante de las pantallas de cine, cuando el cine no daba ni
para llenar la nevera, pero nos entretenía, nos abstraía, y nos dejaba soñar,
reír, llorar, de la simpleza de una historia contada por cámara de cine Bolex de
16mm. De la censura de la época consiguió escapar esta obra, repleta de
ingenuidad y picardía, para decir lo que la desaprobación no pudo tapar ni
callar.
...Demío
Un poco lo que hoy en día sigue reflejando la sociedad.
ResponderEliminarV.C.G.
Gracias por tu comentario. Sí, la verdad que ha habido muchos cambios, sobre todo tecnológicos y en otros ámbitos más cotidianos, pero, en esencia, la sociedad se mueve dentro del mismo paradigma. ¿Te gustó la película?
ResponderEliminar