Diecisiete (2019) (Cripsódica Cinemapsodráfica)


¡Por fin!... Llego Diecisiete
Llevo pensando un tiempo en hacer una crítica, sobre el lenguaje utilizado en el cine en referencia con la compra de animales y concretamente perros. Actores que se denominan defensores/as de los derechos de los animales interpretando y diciendo vamos a comprar un perro, en un momento de una película (cualquiera) tierna y romántica.

Me hace mucho daño, oír y ver este tipo de secuencias, las cuales, ya son viejunas, desajustadas, e inadecuadas. Estos comentarios y forma de pensar, no están actualizadas o no son nada contemporáneas, están fuera de lugar. Transmiten un mensaje muy dañino.

¡Hasta que de pronto! veo el filme “Diecisiete” … 2019 y pienso que el director Daniel Sánchez Arévalo me ha leído el pensamiento o estamos de acuerdo, con que tiene que mandarse otro mensaje muy diferente, en el cual los perros y/o animales no tienen que ser comprados sino adoptados.
Desafortunadamente sigue siendo habitual que “algunos/as propietarios/as” que compran un cachorro de forma impulsiva decidan abandonarlo, cuando se dan cuenta de que convivir con él, implica un compromiso importante que puede superar los 10 a 15 años, en términos de dedicación, paciencia y reestructuración de la rutina o estilo de vida.

Como muy bien explican, en esta dulce película, no son un capricho, no son objetos, no son cosas y tienen muchos sentimientos. Es toda una travesía hacia los sentimientos humanos que se convierte en un aprendizaje para todos los personajes y lo que implica el compromiso con uno/a mismo/a y la operatividad de gestión de nuestros sentimientos y emociones. Como Oveja, el nombre de uno de los protagonistas principales de esta historia que nos puede enseñar, si estamos abiertos a desaprender y deshacer el camino recorrido de auto destrucción, en el que a veces, el ser humano se ve inmerso.
El artículo 337 de CP por LO 5/10, recoge el maltrato animal… y a mi modo de pensar, maltratar también es especular, comprar, y hacer negocio. En general hay un aumento en la sensibilización social ante esta lacra, algo insuficiente en el que las sentencias condenatorias que tendrían que ser más efectivas, incisivas y mordientes.

¿Qué le falta a la película?  es un detalle nada pequeño…  mantener una vaca comiendo 24 horas al día, sin poder moverse y tratadas como esclavas. La esclavitud es una situación en la cual un ser viviente y sintiente es una propiedad de otra, llamado “e/la amo/a”. Si tenemos en cuenta que la esclavitud se remonta a la Edad Antigua, como medio de producción y beneficio económico para el/a amo/a. Al día de hoy no estamos muy lejos de esto. Si os cuento, que hay registros de recién nacidos que nada más nacer ya eran esclavos/as, de nombre Bruno y de Puerto Rico en 1868 y ustedes, si tienen desarrollada la empatía, como mínimo pondrán cara de asombro, de horror, consternación y un sentimiento de crueldad. Pues esto mismo les ocurre a las vacas y prácticamente al 99% de los animales de la tierra nada más nacer.

Al menos Diecisiete es un principio pequeño para sensibilizar a una sociedad cada vez más enferma. Las vacas también necesitan ser queridas, tratadas con dignidad y libertad. 

El movimiento antiesclavista se desarrolló a partir de finales del siglo XVIII, culminando con la abolición de la esclavitud en la mayor parte de los países del mundo, no sin fuertes resistencias… Para cuando un movimiento antiesclavista animalista (antiespecista), con no solo, convicciones y alegatos como el que ahora escribo, sino con acciones claras, concisas y determinantes para un cambio que lleva demasiado retraso. 
Demío

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