Hoʻoponopono
Me molesta, me jode… que no
tuvieras la sensibilidad para atenderme, que por encima de todo
estuviera tus prioridades y necesidades, ante que las mías, cuando yo necesitaba de tus cuidados. Que me rompiera la cabeza tres veces y tú te quedaras mirando en un banco, riéndote y yo desangrándome. Me jode que hicieras pasar a mi hermana 14 horas encerrada en un coche, mientras tu bebías, te colocabas etc… y ella mojada, cagada y aterrada se encontraba. Me jode, que quemaras las fotos que tanto quería mi padre, y que demuestran, que yo también existí en esta etapa… la de bebe. Me jode que por tus consumos de drogas, yo naciera con el síndrome de abstinencia y a eso lo llamaran los psiquiatras; inquietud, falta de concentración, torpeza en la maduración, inmadurez, tendencia a la ecolalia, dificultades de pronunciación, desequilibrio afectivo, no identifica los colores, actitudes muy regresivas y proyecta un sentimiento muy pobre de sí mismo, dirige gran agresividad hacia lo que le rodea, carencia del contacto afectivo necesario para una “normal evolución” y falta de estimulación adecuada a todos los niveles.
estuviera tus prioridades y necesidades, ante que las mías, cuando yo necesitaba de tus cuidados. Que me rompiera la cabeza tres veces y tú te quedaras mirando en un banco, riéndote y yo desangrándome. Me jode que hicieras pasar a mi hermana 14 horas encerrada en un coche, mientras tu bebías, te colocabas etc… y ella mojada, cagada y aterrada se encontraba. Me jode, que quemaras las fotos que tanto quería mi padre, y que demuestran, que yo también existí en esta etapa… la de bebe. Me jode que por tus consumos de drogas, yo naciera con el síndrome de abstinencia y a eso lo llamaran los psiquiatras; inquietud, falta de concentración, torpeza en la maduración, inmadurez, tendencia a la ecolalia, dificultades de pronunciación, desequilibrio afectivo, no identifica los colores, actitudes muy regresivas y proyecta un sentimiento muy pobre de sí mismo, dirige gran agresividad hacia lo que le rodea, carencia del contacto afectivo necesario para una “normal evolución” y falta de estimulación adecuada a todos los niveles.
Toda la vida marcada por tu falta
de atención, cariño, afectividad. Me mata, el que no quisieras quererme, no
quisieras cuidarme, me jode mucho que provocaras todo esto, me jode, mucho que
decidieras tenerme, me jode, todo tu egoísmo, me jode, todos los gritos,
lloros, golpes que me he dado y fueron por tus carencias de mierda… a todos los
niveles. Me jode, que me enseñaras a no quererme, me enseñaras sombras que hoy
literalmente me persiguen, que me impregnaras la falta de autoestima, me
introdujeras en mi tanta droga, que hoy necesito de ella para que no se me vaya…
Me jode tanto tu maltrato, hacia mi hermana, mi padre, mi familia, hacia mí
mismo. Me jode; tu falta de voluntad, me jode… que por amor no quisieras
cambiar, me jode, tu decisión… Me jode; tu locura, tu depresión, tu adicción, me
jode toda tu presencia en mí, me jode que hayas seguido haciendo lo mismo a
otras personas, me jode, me jodes, me joderá pensar en tu puta vida, de tu coño
salí y muerto tendría que haberme quedado, y aquí estoy sufriendo tus daños.
¿qué me molesta de mí?
No ser constante, anteponer las
necesidades de otro u otra persona ante las mías, no decir basta y llevarlo a
cabo. Mentir para salir de situaciones de carácter social. No cubrir mis
necesidades básicas, dormir, comer, mear, cagar, higiene. Las prisas que me
entran con cualquier motivo. No medir mi intensidad, precipitarme en mis decisiones.
Mis contrariedades constantes. Me jode mucho vomitar y no controlar lo que
como. Me jode no tener paciencia conmigo mismo y si con los demás. No
escucharme, no escuchar mi cuerpo y sus señales, mis cejas, mi pelo, mis tetas,
mi barriga, mi pierna izquierda, mis verrugas, mi sonrisa, mis carencias, mi
falta de amor propio, mi baja autoestima, mi deformidad, mi expresión facial,
mis dientes, mi piel, mi vejiga, mi cabeza, mi mente, mis pensamientos, mis
conclusiones, mis decisiones. No saber amar, no saber que es, no saber qué es
lo que quiero, tomar una decisión contraria a mi deseo, no saber cuidar y dar
amor a los míos. No entenderme y entenderme también. No superarlo con 43 años
que tengo… sigo enganchado a todas mis adicciones. Fumar, comer, no poder
correr. No ser quien quiero ser por cobardía. Hablar demás y hablar de menos.
No ser sincero con quien tengo delante. No expresar mis emociones y
expresarlas. No dormir ni la siesta ni la noche. No saber cómo hacerlo para no
hacerme el daño, lo llevo todavía desde el vientre. Me molesta mucho mis
sensaciones corporales, sentir mi cuerpo y no darle prioridad al presente, al
momento.
Perdonar…
Me perdono mi impulsividad y la
tuya, mi carencia de razonamiento y el tuyo, mis emociones llevadas al extremo
y las tuyas, me perdono por todo lo que no vi y todo lo que no vistes, me
perdono… no comprenderme y que no me comprendieras. La algarabía de
sentimientos ya desbloqueados y los tuyos que siguen impregnados, me perdono
por no saber cuándo y cómo deseo y tengo que cuidarme… a ti también. Me perdono
por todas las veces que me dañe mi frontal y el temporal… a ti también.
Mis nervios injustificados por
sencillas circunstancias a resolver, por todos los momentos histriónicos
provocados para que me hicieran caso y me prestaran atención. Me perdono por
todas las mentiras que me dije, me creí y las hice mías. Me perdono por
intentar suicidarme y te perdono por intentar matarme antes de nacer. Me
perdono por no ser quien quiero ser, por no conseguir, por no saber vivir, por
no ser valiente y simplemente bailar, por no permitirme disfrutar, por la
vergüenza que me da, por no sentir en mi vitalidad, por querer que llegue ya el
final, más que disfrutar cada minuto del mí. Me perdono y no sé porque, me
perdono por… todo, me perdono, mi arrepentimiento, perdono no confiar en mí, me
perdono el abandonarme y que tú también lo hicieras, me perdono no conocerme y
que tú tampoco me conozcas. Me perdono las veces que intoxique mi cuerpo y las
veces que tú lo hiciste. Me perdono las veces que llore por estar mojado,
cagado y lo oculte…y a ti también. Me perdono mi desidia ante la vida y mi
falsa de taparla…no sé qué más perdonarme, pero si me dejo algo me
acordare…esto también me perdono… mi lagunas, vacíos, espacios y rincones
olvidados... te perdono y te doy las gracias por abandonarme…Te quiero y no
quiero conocerte. Me perdono por no querer conocerte y te perdono que no hayas
querido conocerme. Me perdono todas y cada una de las veces que me hice daño,
físico, emocional y sentimental…a ti también te perdono. Me perdono mis celos
(tuyos), mis recelos (tuyos), mi envidia(tuyos), mi malicia(tuyos), mi avaricia(tuyos),
mi amargura(tuya), mi tristeza(tuya), mi desapego(tuyo), mis mentiras(tuyas),
mi odio(tuyo), mi inquina(tuya), mi agresividad(tuya), mi violencia(tuya), mi
egoísmo(tuyo), mi rigidez(tuya), mi torpeza(tuya), mi estupidez(tuya), mis
tontadas…Por lo que quise hacer y no me atreví para luego pasar a mentir y
decir que lo hice… de lo que no me atreví.
Gracias…
Gracias por alejarte de mí y los
míos, gracias por desaparecer, gracias por toda la experiencia me hizo
resurgir, gracias a mi por recomponerme, gracias cuerpo y mente por haberme
hecho parar, reflexionar y descubrir quién soy, gracias por entender que no
vendrás por mucho que te llame para que me des de comer… ¡mama!… gracias porque
entiendo que con amor lo curare, ¿hacia quién?... Hacia mí, gracias por todo
aquello que hice y era destructivo, hoy entiendo para que me sirvió, gracias
por mi ira contenida y explosiva… me salvo la vida, gracias por mis tontadas
eso me hizo convertirme en contador de historias, gracias por permitirme ser
paciente, gracias por enseñarme a no tirar la toalla, gracias por todo padre, gracias abuelo/a, gracias tíos, gracias
amigos/as, gracias por acompañarme, aunque me volviera muy loco en ocasiones…
Gracias hermana por aparecer cuando lo necesite, gracias padre por tu
discreción, gracias por preservar mi intimidad, mi seguridad y mi comodidad,
gracias padre por tu ternura tardía, gracias tío por tu generosidad, tu
fortaleza, por tu visión de cómo vivir la vida…
Gracias por seguir creyendo en
mí, gracias por tu espera y constancia, gracias por tus palabras, gracias por todo
lo que hemos construido juntos, gracias por tu sabiduría, gracias por tu
naturalidad, gracias por tu flexibilidad, gracias por seguir de la mano
caminando conmigo.
Gracias… hoy quiero vivir,
gracias… hoy estoy aprendiendo que es vivir, hoy quiero aprovechar todas las
risas, juegos, bailes y experiencias, gracias… sencillamente gracias por nacer,
gracias por esta oportunidad tan grande que es la vida, gracias por no dejarme,
gracias por mi cuerpo, gracias por mi mente, gracias por mis valores, gracias por
lo que se y aprendí y gracias por lo que no se y no aprendí, gracias porque
entendí que educar… no es llenar sino vaciarte de ataduras, gracias por todo lo
bueno y malo sucedido, gracias por todo lo que me espera, aquí estoy para
afrontarlo
Gracias por robarme el corazón,
cuerpo, mente y alma…hoy más que nunca los recuperé y los hice míos, siempre lo
fueron…
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