Sin comas y con punto final
Menudo pastel el telégrafo que
dejo de existir y yo sin imprimir e irse al iris que insiste en verte de
arriba-abajo de abajo-arriba que le atrae el seguir la corriente sin miedo a lo
nuevo y con pavor a lo viejo y que el viejuco dicen algunos transeúntes de este
mundo que desde mundanal ruido de las acequias con despiste continuo y de la
continuidad se crea la unidad de medida que mide sin ser vista por el metro
métrico que aun el pico picado que con ahínco supura la herida e ida y venidas
se posee la atracción que da vueltas a las aletas de un Beluga como oruga repta
por el frio fango angosto del agosto caluroso que sin serlo el padecer es el
ritmo de otro ya que el oro al cual robaron y ataron con un cordel en cajas de
papel que estas están hechas de celulosa de arroz y Oz se encuentra en el
camino del color amarillo con mezcla de verde pardo y pardo es el oso que
camina por los bosques frondosos de los pirineos y con los pigmeos cuando estos
son pequeños son leños quebrados y espantados si pisan el asfalto y en el alto
se encuentra la torre nada sola ya que el hórreo le acompaña sin movimiento
alguno pasan las temporadas y almacenan el grano del frio invierno las cuales
pasan al otoño de una roca a otra y tiran por les toca la inaccesible la cual veneran
tantas posaderas que repostaron en su delicada curva lisa de granito y un
ramito imita las desbaratadas miradas de los montañer@s que espían las
distancias ancianas del monte que esconde lo que la verdad no responde.
@mihorqueta1830
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