@mihorqueta1830

Me siento bien cuando disfruto conmigo, cuando me quiero, cuando me trato bien, cuando me doy mi tiempo, cuando me escucho, cuando me hago caso y cuando despejo el fleco del eco compartido en el partido mal jugado durante un periodo de cabezazos contra las paredes, mesas y armarios…

Me enseñasteis a no quererme, pero hoy me quiero

Me amo y hago el amor a cada paso que doy

En ocasiones tropiezo y empiezo otro lienzo

Empezar no me agota, terminar tampoco me espanta

 

Mi mente se mueve a ritmo de reggae

Y mis pies a ritmo de SKA

Escape del escaparate

Con audacia y valentía escondida

 

Mis pitos en los oídos

Mi innombrable en mi pene

Mi piel hipersensible

Mi ingle… no las dos

 

Benditas sean las incomodidades

Corporales que avisan

Del tornado que se forma

Dentro de tu camisa

 

Actúan como alarma

Me dicen lo que no quiero

Me cuidan de mis tropiezos

Caídas y estupideces varias

No se muy bien, si de esto, uno salé… Tampoco puedo empezar, una frase diciendo “pero solo sé que…”

Al día voy con mis emociones, en ocasiones a cuestas las llevo, sin pedir perdón por ninguna de ellas. Todas son mías, todas son un avatar de mi mismo. Todas las siento como un túnel sin empezar por el final.

Despierto e incluso dormido están, ¡que digo! Hasta muerto no se van

 Tire mi calzoncillo lleno de mierda a un tejado

En una urbanización con pista de tenis, piscina garaje

BMW, Mercedes y de más mierdas de coches

Se burlaron de mi por cagar en el baño del bar

Otro baño no tenía, yo era de Renault 5

Desde entonces me aguantaba las ganas de cagar

Hasta reventar y cagarme encima

Cuando no me veían me sacaba la mierda la cual esparcía

En aquella urbanización de criaturas asesinas de almas diversas. Nadie se dio cuenta de mi sufrimiento, en el bar, en el colegio, en la urbanización de mierda. Lo raro no es malo, lo cruel con el otro es lo malo y enfermo. Es la sociedad la que me marco y al día de hoy en ocasiones pido perdón. Como, si yo tuviera la culpa, por ser quien soy, por existir… Recuerdo siempre a un grupito del colegio; Álvaro, Borja, Richi y Nacho. No me olvidado de ellos, de ninguno, en especial de Álvaro, sin saber porque, me odiaba profundamente, coincidimos en algún PUB algo más mayores, tampoco mucho y me seguía mirando con odio y provocándome para poder pegarme.

No lo entiendo, si entiendo el daño que ellos cuatro chicos me hicieron, se rieron, burlaron, pegaron, engañaron, todos los días de colegio desde 2ºEGB a 8ºEGB con el consentimiento de las monjas, que regentaban y administraban el colegio desde la tortura a todo aquel que era diferente…Colegio Cristo Rey de las Rozas de Madrid, las monjas dieron el permiso desde el primer minuto, a los demás niñ@s a que podían pegarme, no iba haber ninguna represalia hacia nadie. ¿Por qué? No lo sé, se que Evaristo les dio permiso...

 


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