El calor de tu mirada
Se desnuda el frío, ante el calor de tu mirada, con esos soles, que relucen, en tu cara. Cuando desvelen al alba, en la mañana, veré como amanecen de tus cerrados párpados. Despertarán despacio, y abrirán al día, secuestrándolo, desde que suene el kikiriki del gallo y con el piar de los pájaros, se inunden de rocío las flores que se enmascaran, entre olores vestidos de noche, en la madrugada, donde nos batíamos, en duelo, antes que se apagaran tus lunas desafiantes, sin que me retaran, al tocarnos, entre los páramos que descubrían las sábanas y nos encontrábamos, ante nuestras miradas, el resplandor que ama, esa claridad, que allí, se nos quedará para siempre. vidda@rrobada